Ley del Karma

Nunca debemos protestar contra el Karma, lo importante es saberlo negociar.
Los que están en miseria que revisen su conducta, que se juzguen a sí mismos, que se sienten aunque sea por un momento en el banquillo de los acusados, que después de un somero análisis de sí mismos modifiquen su conducta.

Si esos que se hallan sin trabajo se tornasen castos, infinitamente CARITATIVOS, APACIBLES, SERVICIALES en un ciento por ciento, es obvio que alterarían radicalmente la causa de su desgracia, modificando en consecuencia el efecto.

No es posible alterar un efecto, si antes no se a modificado la causa que lo produjo, pues como ya dijimos no existe EFECTO SIN CAUSA, NI CAUSA SIN EFECTO.

No hay duda que la miseria tiene sus causas en la borrachera, en la lujuria, en la violencia, en los adulterios, en el despilfarro y en la avaricia, etc. etc.

No es posible que alguien se encuentre en la miseria cuando el Padre que esta en secreto se encuentra presente aquí y ahora.


Samael Aun Weor