CELOS

CELOS PARTE 2
Pensemos que en realidad de verdad nosotros no venimos al mundo acompañados del ser amado y solamente nos recibió el doctor partero o la partera, que tampoco trajimos al mundo dinero ni bienes materiales.

Es claro que a la hora de la muerte tampoco nos vamos a ir acompañados de la mujer o del hombre. Alguno habrá de quedarse aquí mientras que el otro parte para la eternidad.

Así que la muerte nos separa desde el punto de vista físico.
Por eso dicen los sacerdotes cuando realizan el matrimonio «Os declaro marido y mujer hasta que la muerte los separe». En realidad de verdad tarde o temprano llega la muerte, así es.

Nosotros no nos llevamos para la eternidad ni un alfiler, ni una moneda, nada de lo que tenemos. Tampoco nos podríamos llevar al ser amado con cuerpo y todo…

Entonces ¿Por qué tememos? Debemos aceptar las cosas como son.
No debemos tener apegos materiales ni personales porque el momento del desapego suele ser terrible.
Uno sufre cuando se apega a algo, sea una persona, sea a alguna cosa, siempre se sufre.

Por eso no debemos tener apegos de ninguna especie ni temer. ¿Qué tememos? Lo más grave que le podría suceder a un hombre es que lo llevaran al paredón de fusilamiento, ¿y qué? para morir nacimos, ¿entonces qué? tarde o temprano tenemos que morir, y aquellos que quieren mucho su dinero, que están apegados a su fortuna, tarde o temprano habrán de perderla.

¿Porqué temerían? ¿Porqué habría de temer? Si eso es lo mas natural. Así también porqué habríamos de temer la pérdida del ser amado? Esto tiene un principio, esto tiene un fin.

Samael Aun Weor