Una Linda chica

Materialización Psíquica

Distinguidos señores y señoras, en el mundo suceden muchos acontecimientos insólitos, extraños metafísicos.

Alguien me contó algo sobre un caso muy interesante: cuentan que en una fiesta, cierta dama supo distinguirse por su inmensa alegría, pues obviamente destacaba entre todos los invitado, por su carácter jovial y por su belleza física.

Muchos jóvenes danzaron con ella hasta las tres de la mañana, hora ésta en que la dama manifestó tener mucho frío; uno de sus admiradores le prestó una chamarra o chaqueta, para que se abrigara. Luego, como un cumplido caballero, se ofreció para acompañarla hasta su casa. La dama no declinó tal atención caballeresca y salió, pues, de la sala de festín.

En Veloz automovil, la dama acompañada por el joven que le ofreciera su compañía y por alguno otros varones amigos de este último, llegó hasta la puerta de la casa.
El personal de compañía se despidió de la susodicha dama al tiempo que ésta penetró en su morada.

Al día siguiente, el caballero dueño de la prenda de vestir prestada a la dama, junto con sus amigos, tocó a la puerta de aquella mansión con el evidente propósito de recuperar la prenda.

Una anciana abrió la puerta a tiempo a tiempo que preguntara: «¿Qué desean ustedes, señores?» «venimos», dijo uno de los jóvenes, «Por una chamarra que le presté anoche a la señorita fulana de tal». ¡Oh! dijo la ancianita, «si ustedes quieren esa prenda de vestir deben ir a buscarla en el panteón; la hallarán sobre la tumba de mi nieta; ella fue la dama que con ustedes anoche bailó; hace muchos años murió».

Los jóvenes alarmados se dirigieron ciertamente al panteón, buscaron el sepulcro de la dama y lo hallaron, y sobre este último encontraron la chamarra.

Vean ustedes, mis amigos, un caso extraordinario de materialización.

Samael Aun Weor