La ley del karma

Las malas acciones se combaten pagando con BUENAS OBRAS e intensos sacrificios sinceros y conscientes en favor de la humanidad doliente.

Pregunta:
Maestro mi hijo tiene 5 años de enfermo; hemos gastado mucho en doctores y no le encuentran la causa exacta de la enfermedad; unos dicen que tal vez sea un choque nervioso, ya que ha sido un muchacho bastante inteligente en sus estudios; otros suponen que ha sido víctima de trabajos de hechicería. ¿Qué opina usted?

R: A todas luces resalta con estera claridad meridiana un castigo, un karma mental por mal uso de la mente en vidas anteriores. Si usted quiere que su hijo sane, luche por sanar a otros enfermos mentales, con el propósito de modificar la causa originaria. Recuerde que solo modificando la causa se modifica el efecto; desafortunadamente los enfermos tienen una marcada tendencia a encerrarse dentro de su propio círculo; rara vez en la vida se ve el caso de que un enfermo se preocupe por curar a otros enfermos; si alguien lo hace, es claro que sana de sus propios dolores.

Yo le aconsejo, ya que en este caso preciso su hijo no podría dedicarse a sanar a otros, hacerlo usted en nombre de él; no olvide las obras de caridad; preocupese por la salud de todos los enfermos mentales que encuentre a su paso; haga bien por toneladas.

También puede ayudar en este caso concreto de su hijo y en forma específica el glorioso Ángel Adonay, el ángel de la luz y la alegría. Este maestro es muy sabio y si usted se concentra intensamente rogándole en nombre del Cristo sanar a su hijo, estoy plenamente seguro de que de ninguna manera se negaría a hacer esa obra de caridad; más no olvide: «A Dios rogando y con el mazo dando»; suplique y haga bien por toneladas; ese es el camino.