Retorno, Recurrencia y Reencarnación

¿Existe la predestinación y puede uno llegar a cambiarla?

R.- Distinguida dama, vamos a dar respuesta a tal pregunta.
Es ostensible que existe la PREDESTINACIÓN.
Realmente esta es le resultado de todas las acciones buenas y malas de nuestras pasadas existencias. Si uno roba, le robarán; si mata, le matarán, etc, etc, etc.
Por ejemplo, voy a narrarles ahora un caso muy interesante.

Sucedió que un joven y tres compañeros amigos salieron de viaje de México hacia los Estados Unidos. Empero tuvieron un acontecimiento trágico: el carro en el que viajaban fue golpeado por otro y en esto hubo contragolpes con otros vehículos que también circulaban por la carretera con un saldo de dos muertos y dos heridos.

Cuando nosotros investigamos en los Mundos Superiores pudimos evidenciar lo que es la Ley de Predestinación. Uno de los muertos, el primero de ellos, fue, dijéramos, instantáneamente su muerte, pereció en el momento preciso del choque, otro sufrió quemaduras de tercer grado y después de 20 días exhaló el último aliento. El tercero fue el conductor del coche, el cuál solo tuvo una dislocación del brazo y una pequeña herida en una pierna. Y el otro, el cuarto, sufrió tan solo una leve herida en la cabeza.
Nosotros investigamos especialmente a los tres primeros y el resultado fue el siguiente:

Quién pereció primero había vivido en México durante la época de Don Porfirio Díaz; es claro que había sido un rico poderoso, un gran hacendado déspota que gozaba atropellando a los pobres trabajadores hechando los caballos sobre los campesinos en los caminos, etc, etc.

Quién muriera de quemaduras graves había cometido el error de echar gasolina sobre los cuerpos de sus hermanos cuando estos últimos dormían en la noche y luego les había prendido fuego, ese había sido su delito más grave en su pasada existencia y ahora perecía entre un carro incendiado, moría con quemaduras de tercer grado.

En cuanto al tercero había hecho sufrir a un joven en su pasada existencia.
Resulta que en pandilla de muchachos lo habían golpeado y le había dislocado un brazo jalándoselo violentamente, ahora recibía la consecuencia durante el accidente.
Así cada cual nace con su propio destino.

Podría ser modificado el destino haciendo muchas obras de caridad, dedicándose al bien, practicando las obras de misericordia, etc., etc.
Queda pues aclarado el hecho concreto de que el destino también puede ser modificado, porque cuando «una Ley inferior es trascendida por una Ley Superior, la Ley Superior lava a la Ley Inferior.

«HAZ BUENAS OBRAS PARA QUE PAGUES TUS DEUDAS»
Samael Aun Weor

LA LEY DEL DESTINO

Hay una Ley que muchos aceptan y otros no. Yo si la acepto, y los que quieran aceptarla, que la acepten:

LA LEY DEL DESTINO

Pienso que para cada mujer hay un varón, pienso que para cada hombre hay una mujer.
Entonces será mejor que ellas aguarden al hombre, que les ha de tocar.
Si no les tocó un hombre, pues ni modo, más si les tocó pues maravilloso.

En realidad de verdad sería preferible quedarse una mujer solterona que casarse para fracasar.
Cuando se quiere forzar el paso, cuando quieren casarse a la «brava», «a la malagueña», como se nos ha dicho el resultado es el fracaso.

Tarde o temprano el cupidito de sus ojos se va y la pobrecita queda allá lejos suspirando, llorando, o enseguida va a buscar a alguna mujer cartomática, para que le heche buena ventura y le diga si su adorado tormento va a regresar.

Esa es la cruda realidad en estos días.
Hay algunas mujeres que intentan agarrar al hombre por el lado sexual.

Dicen: Bueno, me entrego a este hombre y tal vez así logro que él se case conmigo, el hombre le trae el firmamento y las estrellas, los palacios de oro de las mil y una noches, se las pone a sus pies. Ella se entregó, ¿Que sucede?, queda embarazada, y el hombre, ¿qué? … Jamás volvió a saber de tal hombre.

Vean ustedes en cuantos errores caen las mujeres que cometen el error de precipitar el matrimonio, «a la brava» eso es falta de fe en el destino, en Dios o como ustedes quieran denominarlos.

Mas vale que las mujeres sepan aguardar un poco.
Algunos hombres cometen el error de querer precipitar un matrimonio, el resultado suele ser bastante grave.
Casarse con una mujer que no te corresponde de acuerdo con la Ley del Destino, les implica un fracaso, eso es obvio.

Samael Aun Weor