Materialización Psíquica🚕

Con el mayor placer voy a relatar a la honorable concurrencia, un caso por cierto muy interesante.

Se trata de una dama que tomó un taxi a la medianoche en la ciudad de Guatemala; al preguntarle el chofer el domicilio a donde debería llevarla, ésta le dio ciertas señas que vinieron a coincidir ciertamente con el panteón de la ciudad. Un poco extrañado el chofer, dejó a la dama exáctamente en la puerta funeral, no si antes exigirle el correspondiente pago, valor del transporte.

La señora aquella le manifestó que en ese instante no tenía dinero, pero que le daba una prenda de oro con la cual garantizaba su pago; después le rogó que al día siguiente fuese a su casa situada en la calle tal, número tal, etc,etc, que tocara en aquella casa y que entregara la cadena a su mamá reclamando el dinero, valor del pasaje.

Un poco confundido, aquel chofer se alejó de la puerta funeral, y al otro día muy de mañana, llegó a la casa indicada por la dama, de la que salió una señora de avanzada edad, preguntándole que deseaba.

El chofer, sacando la cadenita de entre la bolsa donde la llevaba, la mostró a la señora, contándole el caso y rogándole le entregara el dinero, valor del pasaje de su hija fulana de tal.

Al ver aquella cadena de oro con su hermoso medallón la anciana madre reconoció la prenda de oro que fuera enterrada su hija muerta hacía algún tiempo.
Es obvio que la anciana palideció llena de infinito terror.

Después invitó al chofer a penetrar a su domicilio con el propósito de que tratara de reconocer a su hija: para tal efecto, le enseñó una fotografía ampliada que bellamente enmarcada se hallará en la sala. Es ostensible que el chofer la reconoció de inmediato. No hay duda de que esta madre quedó en un estado de confusión espantoso y hasta se dice que el chofer más tarde la volvió a ver en otra parte de la ciudad.

Este es otro caso de Materialización de la Personalidad o Ex- Personalidad.

Samael Aun Weor

A la Madre

Parte II

Cuan grande es la dicha que siente la Madre que lleva a su hijo en sus brazos, que lo alimenta con sus pechos, que le brinda su Amor.

Ella, en ese momento, esta haciendo el papel que hace la gran Madre Natura con sus hijos.

Es una verdadera sacerdotisa que merece todo respeto y gran veneración.

La Mujer es capaz de poner un hijo sobre el tapete de la existencia, de decirle ¡Sea!, y es.
La Mujer es capaz de formar a un Napoleón dentro de su vientre, o a un Jesús de Nazaret, o a un Hermes Trismegisto, para luego decirle ¡Existe! y existe, y este pasa a existir a la luz del sol.

Bendita sea la Mujer y los seres que la aman.

Samael Aun Weor.

A la Madre

La mujer a sido elegida para la Santa Predestinación:
¡La de ser Madre!

Ser Madre en realidad de verdad, es un sacerdocio, divino, inefable.
Una Madre merece entera veneración de todos los seres que pueblan el universo.

En la doctrina secreta de Anáhuac, se rinde culto a las mujeres que mueren de parto.
Incuestionablemente ellas son verdaderas mártires.
Se nos han dicho pues, en Náhuatl que ellas van, no al Mictlan, como suponen algunos, sino al Tlalocan, es decir el paraíso de Tláloc, lo merecían porque habían dado su vida por la naturaleza.

Habían muerto en el cumplimiento de ese gran sacrificio, cual es el de ser madres; habían cumplido con su misión.

¡La mujer a nacido para esa Santa predestinación!

Samael Aun Weor