Interesante relato

En el año de 1958, después de regresar de una función de cine, me encontré con la novedad de que en la casa estaba toda la familia preocupadisima por la desaparición de una tía que había salido desde temprano a la calle, dejando a sus niños solos en la casa (cuatro, de 3 a 6 años), los cuales estaban llorando de miedo y hambre.

Los familiares habían ido a varias partes a buscarla y todo había sido inútil, entonces se organizaron para irla a buscar y preguntar por ella; a mí me tocó quedarme en la casa.

Cerca de las tres de la mañana, desperté sobresaltado y vi la pieza totalmente oscura, pero de pronto se empezó a iluminar una figura ovalada en el centro de la habitación, se dirigió a la cama, llegó hasta el borde y levantó la tela del mosquitero. Sentí como se sentó un cuerpo a la orilla de la cama y tomó totalmente la figura de mi tía a quién andaban buscando, diciéndome en voz alta lo siguiente:

Hijito no te asustes soy tu tía y te vengo a avisar que ya estoy muerta, y quiero que les avises donde puedan encontrar mi cadáver. Localiza a tu tío y dile que me busquen en la delegación X, te pido mucho que cuiden y recen por mis hijos.

Se levantó, bajó la tela del mosquitero y desapareció.
Al siguiente día hice lo que me dijo. Nadie me creía hasta que se convencieron de que, efectivamente, en esa delegación estaba su cadáver deforme porque murió en un baño de vapor.

¿Cómo fue posible que después de muerta una persona de datos para la localización de su cadáver y pida por sus hijos?.

R.- Después de la muerte del cuerpo físico, el alma vive en las dimensiones superiores de la naturaleza y del cosmos.
Es claro que esa alma necesitaba informarte sobre su muerte, era necesario ese informe, tenía hijos y tenía que cumplir con su deber. En este caso no hay duda de que esa alma fue ayudada por las leyes superiores y se le permitió entrar en este mundo de tres dimensiones en el cual vivimos, para darte una información completa, para decirte dónde estaba su cadáver, hecho que fue debidamente comprobado, pues el cuerpo fue hallado exactamente en el lugar dónde ella dijo que estaba, en una delegación de policía.
Hechos son hechos y tenemos que rendirnos ante ellos.

Samael Aun Weor