VOCACIÓN

El verdadero maestro vocacional es la mayor dicha que pueden llegar a tener los alumnos y alumnas de escuelas, colegios y universidades.

La VOCACIÓN del maestro está sabiamente traducida por aquella pieza de prosa conmovedora de GABRIELA MISTRAL titulada «La Oración de la Maestra».
Dice la maestra dirigiéndose a lo DIVINAL, al MAESTRO SECRETO:

«Dame el amor único de mi escuela: que ni la quemadura de la belleza sea capaz de robarle mi ternura de todos los instantes. Maestro, hazme perdurable el fervor y pasajero el desencanto. Arranca de mí este impuro deseo de mal entendida justicia que aún me turba, la mezquina insinuación de protesta que sube de mí cuando me hieren, no me duela la incomprensión ni me entristezca el olvido de las que enseñé».

«Dame el ser más madre de las madres para poder amar y defender como ellas lo que no es carne de mis carnes. Dame alcance a hacer de unas de mis niñas mi verso perfecto y a dejarle en ella clavado mi más penetrante melodía, para cuando mis labios no canten más».

«Muéstrame posible tu Evangelio en mi tiempo, para que no renuncie a la batalla de cada día y de cada hora por él».

¿Quién puede medir la influencia psíquica maravillosa de un maestro así inspirado con tanta ternura por el sentido de su vocación?

A la Madre

Parte II

Cuan grande es la dicha que siente la Madre que lleva a su hijo en sus brazos, que lo alimenta con sus pechos, que le brinda su Amor.

Ella, en ese momento, esta haciendo el papel que hace la gran Madre Natura con sus hijos.

Es una verdadera sacerdotisa que merece todo respeto y gran veneración.

La Mujer es capaz de poner un hijo sobre el tapete de la existencia, de decirle ¡Sea!, y es.
La Mujer es capaz de formar a un Napoleón dentro de su vientre, o a un Jesús de Nazaret, o a un Hermes Trismegisto, para luego decirle ¡Existe! y existe, y este pasa a existir a la luz del sol.

Bendita sea la Mujer y los seres que la aman.

Samael Aun Weor.

A la Madre

La mujer a sido elegida para la Santa Predestinación:
¡La de ser Madre!

Ser Madre en realidad de verdad, es un sacerdocio, divino, inefable.
Una Madre merece entera veneración de todos los seres que pueblan el universo.

En la doctrina secreta de Anáhuac, se rinde culto a las mujeres que mueren de parto.
Incuestionablemente ellas son verdaderas mártires.
Se nos han dicho pues, en Náhuatl que ellas van, no al Mictlan, como suponen algunos, sino al Tlalocan, es decir el paraíso de Tláloc, lo merecían porque habían dado su vida por la naturaleza.

Habían muerto en el cumplimiento de ese gran sacrificio, cual es el de ser madres; habían cumplido con su misión.

¡La mujer a nacido para esa Santa predestinación!

Samael Aun Weor

Generosidad

La verdadera generosidad es absolutamente desinteresada.

Si las gentes tuvieran generosidad olvidaran todos los resentimientos acumulados en su memoria, todas las experiencias dolorosas de los muchos ayeres y aprendieran a vivir de momento en momento, siempre felices, siempre generosos, llenos de verdadera sinceridad.

La Generosidad es un atributo de la Conciencia

Samael Aun Weor